domingo, 6 de febrero de 2011

Mi Semana Santa

Hoy por fin, alguien que no pertenece al blog se ha animado a escribirnos un artículo para nuestro blog, ese alguien es una gran amiga nuestra que se llama Iris Rocío Alaminos, que le damos mil gracias desde este, nuestro blog, además lo publicamos para celebrar nuestros 100 días online y nuestras 10000 visitas, que sin vosotros no habrían sido posibles.
El artículo se titula MI SEMANA SANTA y nos cuenta la Semana Santa Onubense desde su punto de vista, no quiere decir que sea así, sino que ella la ve de ese modo, os dejamos con el primer artículo de este año, esperamos que os animéis y nos mandéis los vuestros a nuestro correo.

MI SEMANA SANTA

Cuando me pidieron que hiciera este artículo, no sabía que poner ni que decir, ya que pensaba que no tenía recuerdos cofrades de mi infancia en los que poder basarme. Pero con el tiempo me di cuenta de que tenía más de los que yo pensaba y mis recuerdo y mi devoción por la Semana Santa de Huelva viene de muy atrás. Creo recordar en mi mente una niña en un palco pidiendo cera a los penitentes que pasaban por su lado y una bola de cera grande en su mano que todavía hoy conservo. Más tarde creo recordar a mi madre llevándome a ver la que hoy considero mi hermandad Tres Caídas.



Creo que ella es la que a echo que la Semana Santa sea mi pasión y la viva durante todo el año con mucha intensidad.Cuando yo tuve más uso de razón allá por los 12 años fue cuando verdaderamente me di cuenta de lo que era la Semana Santa en mi vida: era la hermandad de la Borriquita,



la Sagrada Cena por su plazoleta,


los Mutilados por la arriesgada recogida por la rampa de San Sebastián,



el Cautivo saliendo de su capilla,

Calvario con su silencio,


Tres Caídas por su cuesta,


la Sagrada Lanzada por su barrio,



el Señor de Pasión en el porche,


la Humildad por el barrio Obrero,


o la Esperanza en el hotel Tartesos,


la Amargura por la calle Marina,


la Fe por Viaplana,


o el Santo Entierro como final de la Semana Santa.


Creo que mi mayor afición se vio incrementada con una cámara de fotos que me regalaron y empecé a ver la Semana Santa de manera distinta a los demás. Todas las imágenes que veía a través de mi cámara tenían distinto sentido, podía ver la dulzura de la Virgen de los Ángeles,



la tristeza de la Virgen del Rosario,


el semblante tranquilo de la Virgen de la Paz,


el reflejo del Sol en la cara de la Virgen de la Misericordia,


la luz de las velas reflejada en la cara de la Virgen del Rocío y Esperanza,


la pena y la belleza unidas en la cara de la Virgen del Amor,


el brillar de las esmeraldas de la Virgen de los Dolores,



la palidez de Refugio,


la hermosura incomparable de la choquera por excelencia, la Victoria,



y la cara de niña guapa de la Esperanza.


A Jesús Nazareno entre naranjos y azahar de la madrugá,


la bondad de la Virgen de la Caridad,


y el dolor de la Soledad de María .


Todo lo que yo veo es muy difícil de explicar y me quedo corta .Pero me di cuenta de que hay gente que ve la Semana Santa solo como el transcurrir de las procesiones sin más ,pero es más que eso, para mí la Semana Santa es el incienso, la voz del capataz, el racheo de los pies de los costalero, la música hecha arte, las cadenas en los pies descalzos, la cera pegada en la carretera, el olor de las flores, las saetas, las bambalinas al compás de la música, la sombras en las paredes, las velas encendidas, el rezar de las monjas, el silencio… Por eso hay gente que sentada en un palco tres o más horas viendo pasar las cofradías se hacen llamar COFRADE y no es así para mí un cofrade es aquella persona que se fija en la semana santa al detalle; en detalles que tiene un paso en sí que no son pocos,



en las bambalinas y los bordados de un techo de palio,



en las túnicas de un Cristo o mantos de las vírgenes,



en las sallas,



las joyas que llevan las Vírgenes...


y en la labor entrañable que hacen la hermandades.

Aunque no todo el mundo sabe apreciar lo que tienen desde el punto de vista de la belleza y estética. Yo sé que para gustos están los colores y que para la gente halla hermandades que guste más y otras que gusten menos pero aún así no valoramos el encanto que tiene cada una, solo la vemos por su popularidad o porque va casi toda Huelva a presenciar la cofradía como por ejemplo la Victoria , la Esperanza, el Nazareno.

Pero todas las hermandades tienen su sello propio, desde una hermandad que va en completo silencio, como Misericordia,


en el que se puede escuchar el racheo de los pies o el sonido del llamador, hasta una hermandad con banda, en la que se puede admirar sus andares finos y elegantes como:

La Sagrada Cena,


o el Prendimiento,


o como Jesús de la Humildad con su manera de andar también es muy popular.


Por eso opino que debemos valorar más lo que tenemos aquí que es muy bueno, y no compararlas con otras Semanas Santas, cosa que últimamente si hacemos

Hay gente, meros espectadores de esquina que no suele fijarse en pequeños detalles como los estandartes, las banderas, los libros de regla, la manera en la que están tallados los ciriales y los varales de un palio, y en el trabajo de bordadores y vestidores de las imágenes,etc, etc porque esas cosas, muchas veces son invisibles ante la gente pero muchas de ellas tienen más valor como patrimonio que cualquier paso o misterio antiguo.

Para mi ser cofrade sin olvidar mi sentido religioso y cristiano es ver la Semana Santa de la manera en que la he detallado anteriormente, a través de un objetivo fotográfico, con el he recogido y renovado mis recuerdos cofrades en forma de imágenes que tendré para toda la vida.

Iris Rocío.

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